LAS ETAPAS DE LA CREACIÓN MENTAL
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I
Muchos años,
para ser mago,
son necesarios.
Y algunos peligros
acechan al incauto.
Siempre la prudencia
es conveniente.
Paso a paso,
pausadamente,
cultiva la mente.
La soledad
y la oscuridad
son necesarias,
así como
la tranquilidad.
Piensa el mago
que no prospera,
pero si no se detiene,
su ritmo se acelera.
Lo que busca,
tal vez ,
no sea una quimera.
Pero debe comprender
que para magia hacer
la mente es menester.
Aunque dicen
que otros mundos hay,
la magia funciona
porque es mente
cada persona.
Y esta frase,
que perogrullada
parece,
unos límites,
establece.
¿Mover una mesa?
¿Mover una piedra?
Si ello es posible,
aquí, no es el tema.
Pero, el mago debe saber
que su mente,
a otras vidas,
podrá dar de beber.
Camino por camino,
senda por senda,
es necesario recorrerlos
con suma paciencia.
Este es el primer paso:
estudio y más estudio
del alma, las materias.
Pensamiento tras pensamiento
medita en tu cabeza.
Durante treinta años,
sólo la fe será tu compañera
en lo que otros consiguieron,
desde las primeras Eras.
Pero, para llegar,
una cosa hay que saber:
que existe una meta,
además del común parecer.

II
¿Qué significa estudiar?
¿Cuál es su resultado?
Son preguntas que
no sabe responder
el incipiente mago.
Estudiar significa:
nuestros datos acrecentar.
Pero en realidad
¿Nos hace avanzar?
Por sí sólo no.
Pues teniendo datos,
que son necesarios,
nada hacemos
si no los meditamos.
Pero, cuando
lo intentamos,
con un escollo
nos encontramos.
Las turbulentas
aguas
de los sentimientos.
Que superarlas
debemos.
Aquí nunca se hablará
de la antigua palabra
pecados,
sino, del Ser, estados.
Y cruzar las aguas
de los sentimientos apasionados,
que vivirlos necesitamos,
es labor magna.
¡Cómo aprender
sin experimentar!
¡Cómo superar
tal dificultad!
Si no los solucionamos,
una y otra vez
con ellos nos topamos.
Antiguamente,
la introspección,
de la mente, era
el disolvente.
Pero también
hay otro modo,
de llegar
al próximo recodo.
Fijar nuestras mentes
siempre al frente.
Perdonarnos
nuestros errores,
Simplemente.
No mirar atrás,
sino hacia nuestra meta.
Ella es la que nos alimenta
y firmes nos sustenta.
Saber que somos humanos,
y nada nos puede
parecer extraño.
Así pues, considerar,
como algo normal,
los penosos sentimientos
que nos intentan
ahogar.
Con serenidad,
el tiempo libre utilizar,
y poco a poco,
la mente dominará.
En este intervalo,
ayudarse de la respiración
es obligado.
El aliento retener
no mucho,
sino solo, segundos
tres más tres.
Respirando
y meditando,
la mente
se va fortificando.
Pero...¿De verdad
te das cuenta
de los años
que representa?
Comprende que
es necesario
nacer, crecer,
amar y a
nuestros hijos
cuidar,
y en nuestro
tiempo extra,
nuestra mente
aquilatar.
Pero, ello
es posible.
Con dos horas
al día,
se recrea
la vía.

III
No existe
un mago
que los embates
de la pasión
no haya
probado.
Sentirse
del placer,
esclavo,
desear
lo imposible,
lejano
y extraño.
La sed
devoradora
que nunca
se aplaca
Decirse:
una y no más
y al segundo
siguiente
volverla a probar.
Muchos años,
de desolación
bajo las aguas
de un lago,
está el mago,
al placer,
encadenado.
Llega la primera
decisión del mago.
Someterse
como esclavo,
mas, al menor
descuido,
pasar,
aunque
solo un
segundo,
al otro lado.
La tristeza,
mientras tanto,
es la dueña
de su canto.
Pero cuando
permanecemos
sojuzgados,
alguien sufre
a nuestro lado.
Olvidándonos
de nosotros mismos,
a ese ser querido
ayudamos.
Un buen día,
el corazón,
se ha incendiado.
El mago
ya no mira
sus propias cadenas,
sino que su amor
salvador
se ha despertado.
Comprende
que las aguas
ha pasado.
Que él,
ya está a salvo.
La tranquilidad
y la paz
le han colmado
y para otra
etapa,
está preparado.

IV
Un nuevo estado
es dominio del mago:
La Paz.
Se siente bien,
ha dominado
los acuosos elementos,
pero muy pronto
una duda le surge
desde dentro.
¿Y ahora qué?
¿Qué más puedo hacer?
El estancamiento
amenaza su Ser.
Debe saber qué es él.
¿Es un escritor?
¿Es un músico?
¿Es un político?
¿Qué, en verdad es?
En algún lugar
la Vida le ha puesto.
En algún sitio
para él, de privilegio,
en el sentido
de que él
para algo ha nacido.
¿Es un soñador?
¿Es un creador?
Y cuando,
desde lo más hondo
le llega el canto,
proseguir debe
sin descanso.
Sea lo que fuere,
una cosa es segura:
que creará aquello
que le llene.
Y formando
un nuevo mundo,
su vida transcurre,
tal vez,
otros dos lustros.
Teje sin cesar
los hilos
de su telar.
En un lienzo,
en un pentagrama
o quizás en un libro,
su obra está.
Sin él saberlo
en algún lugar,
alguien
observándole está.
Es un corazón,
que amor
le pueda ofrecer.
No es un amor físico,
sino de naturaleza mental.
Pues, sin remedio,
atraído por su obra, está.
Y aquel mundo
que el mago ha creado
en el plano mental,
el amor de una "doncella"
suyo lo hará.
Con su atención y virtud,
de fuerza, las imágenes, colmará
y del plano mental
al plano astral descenderá.
Conocido o desconocido,
ese amor, de certeza,
al mago colmará.
A oscuras, ya no permanecerá.
Una nueva prueba
llegará.
Pues las aguas,
de nuevo
regresarán.
Pero,
puesto que
el corazón
ha despertado,
a naufragar
ya no volverá.

V
Tal vez, lector y amigo ,
no has comprendido,
porque bien no he explicado,
en qué habíamos quedado.
El mago, a un punto ha llegado
en el que su mundo
se ha objetivado.
No en su cerebro,
sino en un espacio
,mental, denominado.
Y porque la mente
de otros seres,
de creación,
también son fuente,
ha ocurrido
un inesperado incidente.
El anhelo de encontrar
el misterio de la Vida,
o a su Maestro amado
una forma ha dado
como resultado.
Con devoción,
el místico
busca con tesón.
Y atraído
por una vibración,
una y otra vez contacta
con gran emoción.
No es imaginación,
no es ilusión,
es una mental unión.
Para el creador,
ha llegado la inspiración.
Para el buscador,
luz que inunda su corazón.
Algunos, en otros tiempos
tal vez pensaron
que encontraban un dios.
Y no se equivocaron,
pues sin tener tanto poder
la luz respondía a su oración.
Al mismo tiempo,
sin saberlo,
uno y otro,
con anhelo,
reproducían el momento.
Y sus almas se colmaban
de éxtasis, visión,
gratitud y alabanza.
Tal vez, lector y amigo ,
no has comprendido,
porque bien no he explicado,
en qué habíamos quedado.
El mago, a un punto ha llegado
en el que su mundo
se ha objetivado.
No en su cerebro,
sino en un espacio
,mental, denominado.
Y porque la mente
de otros seres,
de creación,
también son fuente,
ha ocurrido
un inesperado incidente.
El anhelo de encontrar
el misterio de la Vida,
o a su Maestro amado
una forma ha dado
como resultado.
Con devoción,
el místico
busca con tesón.
Y atraído
por una vibración,
una y otra vez contacta
con gran emoción.
No es imaginación,
no es ilusión,
es una mental unión.
Para el creador,
ha llegado la inspiración.
Para el buscador,
luz que inunda su corazón.
Algunos, en otros tiempos
tal vez pensaron
que encontraban un dios.
Y no se equivocaron,
pues sin tener tanto poder
la luz respondía a su oración.
Al mismo tiempo,
sin saberlo,
uno y otro,
con anhelo,
reproducían el momento.
Y sus almas se colmaban
de éxtasis, visión,
gratitud y alabanza.

¿Qué es lo que ocurriera
en otros tiempos?
Tema de místicos era.
Sin embargo, una cosa
es totalmente cierta,
que con el descubrimiento
de internet
el tema se acelera.
Por lo tanto,
a más de uno
el mundo mental le espera.
Día a día,
minuto a minuto,
segundo a segundo
el creador y el buscador
un nuevo encuentro
esperan.
Y una afluencia
de energía
cada segundo les llena.
Si ellos
contactar pueden,
la afluencia de luz
a sus mentes
medir debieren.
Y esta nueva Era,
alterará el rumbo
de sus vidas enteras.
Pero también,
nuevos peligros
le esperan.
Hablaré en
alquímica jerga.
Pues
quien lo vive
lo entendiera.
Solo una cosa,
al agua,
puede detener.
Si no,
ambos
podrían perecer
Quien utilice el fuego
que surge del corazón,
no debe tener
ningún temor.
Pero quien, sólo,
el placer persiguiera,
sin que el amor
haya nacido,
uno, si no los dos
están perdidos.
Es por ello,
que el creador
debe tener
eterna visión.
Debe de saber
que por encima
del plano mental,
el búdico está.
Y ese fuego
es su salvación.
Pues pasarán
por encima de las aguas,
sin que se aneguen
sus almas
Debe saber el mago
que por la fuerza de la atracción,
el plano astral
se convierte en fuego abrasador.
Y, si el corazón
no salvaguarda,
quemará
su red etérea.
Pero, aquellos
que sepan
tejer su unión
con el fuego
del corazón,
y tengan,
uno para con otro,
sabia compasión,
deben saber
que han exudado
del oro,
su fulgor.
Que han transmutado
la materia de sus cuerpos
en fuego imperecedero.
Loados sean aquellos
que al extender su mirada,
el fuego brota de sus ojos
en intensa llama.

que la sabiduría
ha adquirido,
no es detenido
por lo que para otros
parece normal.
En otra
esfera
ha entrado
y la forma
puramente física
no le sujeta.
Como el
alma
de las cosas
ha tocado,
sólo por amor
trabaja
apartado.
Sabe que
el aire y la mente
son vida.
Y que ésta es extraída
de su espíritu
regente.
Ante su
Señor
se inclina,
quiere la Vida
no la muerte.
Extiende
sus manos,
visualiza en su frente,
alarga sus brazos,
ofrece un presente.
Y sabe
que
su forma mental
es él,
pero también
los demás.
Hay algo
extraño
y que debe saber
quien construye.
Que su mente
crea lazos
sin ser consciente.
Antes era
iniciado,
y ahora,
en iniciador
se convierte.
No de elevado
rango,
pero sí,
de más alto
peldaño
que era antaño.
Nada quiere
para su propio
beneficio,
pues sabe
que, como
individuo,
nada tiene sentido.
Llama a
las puertas.
No se preocupa
si nadie le abre.
Sigue su trabajo
de creación
imparable.
Igual que él ha buscado,
y el alma ha encontrado,
de la misma manera
cuando el momento sea
alguien buscará su esfera.
La Sabíduría es Eterna,
somos los hombres
quienes debemos entrar
en Ella.

VIII
¿Por
qué tan seguro
de su estado
el mago
ha quedado?
¿Qué
ha conseguido
para pensar
que a otro mundo
ha trascendido?
Cuando
hace ya años,
como en otro lugar
se narraba,
otra alma entró
en su humilde morada.
Adquirió una nueva
y bella facultad:
la de sentir
sin ver el más allá.
La explicación
es dificil,
si a otra materia
no recurrimos,
pues en los libros,
nada parecido
nos es sugerido.
La fuerza
de la voluntad
unida
a la virtud de la bodad,
nueva vida,
a la materia
da.
Decir,
podríamos,
que la nueva
materia
adquiere
sensibilidad.
Y cuando
alguien
en el mago
piensa,
la materia dévica
que le rodea,
le otorga
su responsividad.
Esta extraña
materia,
con la mente
se puede tocar.
Niéguese
o afírmese
tal verdad.
Es por
ello,
que el incipiente mago
ya no tiene dudas
de que más allá
de su mente,
hay una abertura.
Sin embargo,
no todo es
tan sencillo
como parece,
pues una pregunta
viene a su mente.
Es el origen
de lo que
su nuevo órgano
siente.
¿Es él mismo
quien los fenómenos
produce?
¿Es un espíritu
que lejano
le presiente?
¿Es
bueno?
¿Es malo
que tales sensaciones
experimente?
Mas, para
un mago,
que su corazón
ha entregado,
no hay temor
a un paso mal dado.
Si examina
el fondo de su corazón,
nada encuentra
que no tenga perdón.
Pues, su
visión
es eterna,
y ante su alma
él se muestra.
Los dones
concedidos,
hacia la creación
los ha vertido.
Ni siquiera
la oscuridad,
de su alma
le apartará.
Es el primer
don
que el espíritu
le otorgó.
Que la llamada
de su alma
requiere
contestación.
Y es por ello
que con amor
se ofrece,
pues sabe
que sin
espíritu
una mente
no crece.
Y si lo hace,
en algún punto
sus límites
aparecen.

IX
Porque
alguien
le inició,
el mago
en iniciador
se convirtió.
Sin moverse
de su lugar,
su energía
de un lado al otro
del mundo va.
En haces
de luz
se convierte
y en las siete
estrellas
se vierte.
Es por
ello,
que corre
la misma suerte
que aquel
que iniciarse
quiere.
La materia
comparten.
Ambos son
la misma
corriente.
Es muy
extraña
la mental materia,
que con sólo
moverla
el amor genera
De lejanas
esferas
al iniciador
le llegan influencias,
porque él
sin reparos
su corazón entrega.
Como espiral
doble
por un punto
entra,
pues
su propia luz
es su conciencia
Y la fricción
que estas puertas
entre sí generan,
necesidad
de amar
revelan.
Esa sed
de amar
por el mago
dominada está.
Ya no es esclavo
sino que
es el amo
del carro
del tiro
y del caballo.
Durante largos años,
del placer
fue esclavo,
y ahora
a su alma
ha encumbrado.
Y si ésta,
un día
dejar todo
dispusiera,
el mago
sin dilación
temor
o condición,
a obedecerla
procediera.
Existe
el alma,
búscadla,
cread para ella
una forma bella,
un buen día
podreis
poseerla.
Decir más
cosas concretas
pudiera,
pero ya está
descifrada
en estos nueve
puntos
la magia de la luz,
su virtud,
su potencia
y su esencia.
Autor:Quintín García Muñoz